domingo, 2 de septiembre de 2012


Ensayo de filosofía

Mito de la caverna
Por medio de la presente, pretendo describir lo que dice Platón mediante el mito de la caverna donde afirma que en el mundo sensible los hombres se encontraban encadenados mirando las sombras proyectadas de las cosas en la pared de una cueva incapaces de volver la vista. Del mismo modo nos encontramos en este mundo mirando las sombras de las ideas, incapaces de dirigirnos directamente a las ideas prescindiendo de todo lo sensible; entonces con una historia que sucedió en una ocasión durante mi diario vivir describiré aquel mito.
Solamente Dios sabe lo que hace, y si lo hace es por mi bien; ese día sentí algo diferente en mí, estaba como cegada por una realidad que no era tan real. Muchas cosas pasaban por mi mente en esos momentos, no se si eran buenas, o eran malas, lo único que sabía es que no podía seguir así. El tan anhelado día, 9 de junio del 2012, había llegado; ese día yo tenía una fiesta, de Karen una
 amiga que había conocido este año por las clases de gimnasia y las de porrismo, una excelente persona por cierto, ella cursa mi mismo grado solamente que no vamos en el mismo salón. Como ya había dicho antes, era el día de su fiesta, ella cumplía quince años y los iba a celebrar con una rumba muy buena, o al menos eso me imaginaba yo. Tenía todo listo, los zapatos que siempre soñé, el vestido que imaginé, sólo faltaba el sí de mis papás, algo que pensaba yo,ya estaba resuelto. Fue tan frustrante saber que no podía ir a la fiesta, disque porque a mis papás les daba miedo que me viniera en un taxy, sola a las dos de la mañana desde la vía para Cúcuta; bueno, sí, sé que no suena tan razonable, pero, ¿Y qué?, por qué mejor no dijeron desde un principio “No, no irás porque nos parece peligroso”, eso es lo que me puso en esa caverna, estaba totalmente cegada por la ira, la rabia, el inconformismo por parte de mis padres, por la injusta frustración que me habían hecho, pero hay más, yo pretendía con esa fiesta, socializar mucho más con los de mi colegio, el San Pedro Claver, excelente colegio por cierto, porque en fiesta todos son amigos de todos; la idea clave era conocer a alguien, no es que no lo distinguiera, no, sino que era conocer su forma de ser, porque ya había escuchado muchas veces sobre su linda personalidad y su calidosa forma de ser con la gente.   Pero bueno, en fin, no estamos hablando de él, ¿cierto?; pasaban y pasaban las horas y yo sólo esperaba que me dijeran” Derly, ¿sabes qué?, puedes ir”, pero no, las horas pasaron y nada sucedió, solamente ahí aprendí que no todo lo que brilla es oro, por eso, la gente es como es, y ¿cómo es?, pues es sin corazón, de hierro, o es al menos lo que percibo.    
A veces siento que ésta no es mi realidad, ni la de ninguno de nosotros, tantas cosas que suceden y nada se nos queda, es algo raro, o tal vez sea yo la que no estoy encajando bien, ni haciendo ni viendo de la mejor manera las cosas; muchas realidades se nos atraviesan por la vida, sólo hay que saber escoger la mejor para no cegarnos ni cometer tantos errores en la vida, así como los cometemos a diario. Por esas circunstancias tomo el mito de la caverna como una herramienta muy útil para comparar casos de la vida “normales”, que llegan a tener un significado grande, como el mío por ejemplo, la realidad que estaba cubierta por una inmensa sombra que no me dejaba ver las ideas de una buena manera; es muy importante llegar a comprender el mito de la caverna escrito por Platón, porque como buen filósofo, siempre tiene una doble intención, no solo es mostrar su pensamiento, sino también intentar que la gente lo comprenda. La relación principal que hay entre mi suceso y el mito es que  existe una realidad, a la cual la llamaremos verdad; la verdad del asunto es que lo mejor para mí, era no ir a esa fiesta; la realidad es que tenía esa fiesta y que debía saber tomar decisiones; las sombras que me cegaban las ideas eran la rabia, la inmadurez y la poca consiencia de la situación .       
Por eso Platón asegura, que existen dos realidades y que solamente una es verdadera; nosotros los humano que vivimos en el mundo sensible, estamos enseñados a convivir con  tres clases de personas, las que piensan con la razón, las que piensan con el espíritu y las que piensan con el apetito. Cuando Platón utiliza el Dualismo en sus mitos nos logra mostrar que existen dos mundos, el mundo inteligible, el de los dioses y el mundo sensible, que es en el que estamos por ser humanos como ya lo dije antes. Al yo encontrarme en una situación como esa, en donde creemos que lo que haremos estará bien, me hace pensar de una forma diferente y comprender que la única realidad que había era la de mis padres queriéndome proteger; desde aquel día, empecé a ver mi mundo sensible con otros ojos, unos ojos que pensaban, que maquinaban y trabajaban hasta llevar las realidades e ideas hasta mi cabeza, por eso ahora puedo tener la certeza de que el mito de la caverna no sólo es una ilusión, ni sólo un mito, si no una novedad resuelta por Platón que se asemeja a la mayoría de novedades que vivimos diariamente, porque, nosotros no estamos eximidos a no pasar por momentos o circunstancias difíciles en la vida.
Por eso Platón mediante este mito distingue tres dimensiones la antropológica, la ontológica y la epistemológica, la moral y la política; para Platón el sol sería la idea del bien como el principio que crea la inteligibilidad a la realidad e ilumina la vida moral y política. Dentro de la caverna hay alturas diferentes: Estado inicial, estado de la ignorancia y el segundo estado, ¿Quiénes son los que manipulan los objetos fabricados que dan lugar a las sombras? Los objetos fabricados son copias de la realidad. Entonces el destino del hombre no es el mundo físico sino el mundo absoluto y divino de las ideas, por lo que es necesaria la dialéctica o filosofía para el cumplimiento de dicho destino; el filósofo no puede limitarse solamente a la contemplación de las ideas, también tiene la obligación moral de volver su mirada hacia el mundo y ayudar a la liberación de las demás almas.
    









Bibliografía:
*El rincón del vago
*Webdianoia
*E-torredebabel






                                                   

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